Tigres

Tigres

Ingredientes para 4 personas

  • 1 kg de mejillones
  • 250 g de gambas
  • 2 cebollas
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Pan rallado
  • 2 huevos
  • 1/2 l de bechamel
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

  1. Poner a calentar un vaso de agua en una cazuela grande con una hoja de laurel.
  2. Lavar muy bien los mejillones en agua fría quitando todas las impurezas que vengan en la bolsa.
  3. Verter los mejillones en la cazuela y dejarlos cocer durante unos 3 o 4 minutos hasta que se hayan abierto. Dejar enfriar y reservar, guardando el agua de cocción.
  4. Separar la carne de las valvas con un cuchillo y reservar.
  5. Pelar y limpiar las gambas y trocearlas junto con la carne de los mejillones.
  6. Picar las cebollas, el pimiento y los dientes de ajo y rehogarlos en una cazuela con aceite y fuego lento durante 10 minutos.
  7. Añadir los mejillones y las gambas, el vino, el agua reservada previamente de la cocción, el tomate frito y dejamos que reduzca durante 10 minutos.
  8. Preparar 1/2 l de bechamel.
  9. Mezclar el relleno con la bechamel y rellenar con una cuchara las conchas.
  10. Rebozarlas en huevo batido y pan rallado, y dejarlas reposar en la nevera una hora antes de freírlas.
Mules et frites

Mules et frites

Los Mules et frites (mejillones con patatas fritas), es uno de los platos más célebres de Bélgica (por no decir su plato nacional), del que se consumen toneladas al año. No en vano, tal como indicó el Banco Nacional de Bélgica en su informe de 2012, ese año el país importó de la vecina Holanda casi 26.000 toneladas por valor de 87 millones de euros. Según la formula del histórico y mítico restaurante Chez Léon, fundado en el año 1893 por Léon Vanlancker (1869 - 1925) en los alrededores de la Grand Place de Bruselas, los mejillones, la primera de las dos partes de este plato, deben ser de la costa de Zelanda (Países Bajos) porque son más grandes que los franceses y no tan salados como los mediterráneos (debido a la influencia del agua dulce del río Escalda), y estar cocidos solamente con un par de cebollas y un poco de apio (ni vino, ni ceveza ni crema de leche). Por otra parte, en lo que respecta a la otra mitad del plato, las patatas fritas, deben cortarse en batonnet y freírse en dos tiempos, primero a 150 grados durante 5 o 6 minutos sin que lleguen a dorarse y, después de escurrirlas bien y dejarlas enfriar durante media hora como mínimo, volver a introducirlas de nuevo en aceite bien caliente, esta vez a 190 grados, durante 2 minutos para conseguir de esta manera una textura crujiente por fuera y tierna por dentro.

Ficha técnica

  • Tiempo de preparación: bajo
  • Dificultad: baja
  • Precio: bajo

Ficha nutricional

  • Aportación de grasas: baja
  • Aportación de proteínas: alta
  • Aportación de fibra: baja
  • Aportación de carbohidratos: media

Ingredientes para 4 personas

  • 2 kg de mejillones
  • 4 o 5 patatas medianas
  • 2 tallos de apio
  • 2 cebollas mediana
  • 100 g de mantequilla
  • 150 ml de agua
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Mise en place

  1. Limpiar y quitar las fibras del apio y cortarlo en juliana.
  2. Pelar y cortar las cebolla en brunoise.
  3. Limpiar y cepillar a conciencia los mejillones y quitarles las barbas que salen de las conchas.
  4. Lavar y cortar las patatas en batonnet.

Elaboración

  1. Freír las patatas a 150 grados durante 5 o 6 minutos. Retirarlas de la freidora y dejarlas sobre un papel absorbente durante media hora para que se enfríen.
  2. En una cacerola grande, verter un chorrito de aceite e incorporar la mantequilla troceada. Esperar que se derrita y añadir la cebolla y el apio. Rehogar unos 3 minutos hasta que las verduras cojan color.
  3. Añadir el agua y llevar a ebullición. Incorporar los mejillones y dejar cocinar durante 7 minutos con la cacerola tapada, remover de vez en cuanto.
  4. Salpimentar al gusto.
  5. Volver a freír las patatas, esta vez a 190 grados durante 2 minutos y reservar.

Presentación

  1. Llevar a la mesa en la misma cacerola para que cada comensal se sirva lo que quiera.
  2. Acompañar de las patatas fritas, a la manera belga, con mostaza, mayonesa, curry, etc.

Observaciones

  • Aunque se aparte de la ortodoxia, se puede incorporar una hoja de laurel, una chorrito de nata líquida y 250 ml de vino blanco a la cocción como opción.